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Hermandad de Nuestra Señora del Rocio


En 1.940 se manda a hacer el Simpecado en los talleres de Dª Esperanza Elena Caro, realizado sobre terciopelo azul marino bordado profusamente y de forma magistral en oro. De corte tradicional y de perfecta forma, guarda una singular armonía estética. En su centro aparece la Virgen en bella y colorista pintura, siendo el óleo de la Santísima Virgen  del Rocío obra del pintor D. Santiago Martínez, que va orlada por un ancho y vistoso entramado de flores y hojas que componen el dibujo del bordado. Ostentando bajo el óvalo donde se inserta el óleo mariano encontramos el escudo de armas de España en seda de colores, con la adición en uno de sus cuarteles del característico corazón, timbrado por la Corona Real cerrada. Asimismo, las puntas del Simpecado van bordadas en oro de manera simétrica, guardando perfecta relación con el trabajo artesanal de de toda la obra.
Su importe total fue de 14.000 pesetas y donado por D. Felipe Llorente Torroba. La vara del que pende es de orfebrería rematada en la cruz de la que cuelga un cordón que se anuda en los remates de los travesaños y cae en sendos borlones que también llevan las puntas de la enseña. Este Simpecado lo entregó Dª Esperanza a la Hermandad al año siguiente de su encargo. Podemos decir que es uno de los más valiosos Simpecados que acuden a la Romería del Rocío.


La primera romería la hace la Hermandad en el año 1.942 con el Simpecado transportado al Rocío en una carreta de madera, realizada por D. Félix Macías Vizcaíno, hasta que en el año 1.947 se estrena la nueva, y actual, carreta, siendo la orfebrería de los talleres de D. Eduardo Seco Imbert. Su importe total fue de 15.000 pesetas, las cuales fueron pagadas en dos plazos de 7.500 pesetas. Las maderas para su construcción las donaron las siguientes personas: D. Felipe Pablo-Romero y Llosent, para las ruedas, D. Carlos Melgarejo Osborne, limones y cedro, D. Luis Hepbun Fernández, las llantas, D. Rafael Acosta Romero, varios herrajes, D. Manuel Sánchez-Palencia López, el eje de las ruedas, D. Manuel Pacheco, tablón para el yugo, Sra. Vda. de D. Julio Morillo e hijos, madera para el cajón, el maestro carpintero Vargas, la construcción del yugo, y D. Rafael Borrego Hernández la maquinaria empleada y la pintura.